Description
Parcela amplia y vida al aire libre Lo que marca la diferencia desde el primer momento es el terreno que rodea la casa. No se trata solo de tener un jardín, sino de disponer de una extensión de parcela que permite realmente vivir fuera: montar varias zonas de estar, crear rincones con sombra, habilitar un área de juegos para niños, colocar tumbonas para tomar el sol o incluso pensar en una futura piscina, zona de barbacoa o una casita auxiliar. La sensación al caminar por la parcela es la de estar en una propiedad con entidad, con espacio suficiente para moverse con comodidad y flexibilidad. Aquí se pueden celebrar reuniones familiares, fiestas de verano, comidas al aire libre o simplemente disfrutar de la tranquilidad de un café por la mañana rodeado de vegetación. Es el tipo de propiedad que invita a pasar mucho tiempo fuera, aprovechando cada rincón del terreno. Jardín y privacidad El jardín se convierte en el corazón de la vida diaria cuando se vive en un chalet como este. El sonido de los pájaros, la brisa entre las plantas, el olor de la tierra y del césped o de las flores cuando están en su mejor momento crean una atmósfera muy especial, imposible de replicar en un entorno puramente urbano. La separación respecto a otras viviendas y la independencia de la parcela aportan una privacidad que se agradece en el día a día. Aquí se puede estar tranquilo, sin miradas constantes de vecinos, con la libertad de disfrutar de la casa y del exterior a cualquier hora, ya sea para relajarse, hacer deporte, cuidar el jardín o simplemente desconectar. Sensación al entrar en la casa Al cruzar la puerta de la vivienda, la impresión es la de una casa genuina, de esas que se sienten hogar desde el primer paso. Nada más entrar se percibe que no se trata de una construcción cualquiera, sino de una vivienda con personalidad propia, donde los espacios tienen sentido y la distribución está pensada para una vida cómoda. La zona de día reúne el salón y el comedor en un ambiente amplio y acogedor, perfecto para compartir momentos en familia o con amigos. Es fácil imaginar una chimenea decorativa, un gran sofá, una mesa donde reunir a todos o un rincón de lectura junto a una ventana que mire al jardín. La luz natural, procedente de varios puntos, ayuda a generar una sensación de amplitud y calidez que convierte el interior en un lugar muy agradable para estar. Tres dormitorios: espacio para todos Disponer de tres habitaciones en un chalet independiente de este tipo abre muchas posibilidades. Hay espacio de sobra para una familia, para quienes necesitan un dormitorio extra como despacho o para quienes quieren contar con una habitación de invitados siempre lista. Cada dormitorio puede cumplir una función distinta: el principal como refugio íntimo y tranquilo, otro como cuarto juvenil o infantil, y un tercero como sala polivalente para trabajo desde casa, cuarto de ocio, vestidor o espacio para hobbies. Esa flexibilidad resulta clave para adaptarse a las distintas etapas de la vida o a diferentes proyectos de uso, tanto si se piensa en vivir todo el año como si se plantea como segunda residencia amplia. Baño, aseo y comodidad diaria La presencia de un baño completo y un aseo añade un plus muy importante en términos de comodidad. Facilita la convivencia cuando hay varias personas en casa y permite separar usos: uno más vinculado a la zona de descanso y otro más práctico y accesible desde las zonas comunes o el exterior. En una vivienda con tanto espacio exterior, poder entrar desde el jardín y tener un aseo cercano resulta muy práctico en el día a día: para los niños que están jugando fuera, para invitados en una comida en el jardín o para evitar usar siempre el baño principal. Este detalle, aunque pueda parecer sencillo, mejora mucho la funcionalidad de la casa y la hace más cómoda para el uso real.



































































































